Fernando y el Caminito

Para Fernando el Caminito era un ‘amor’. Probablemente lo decía porque, más allá del cariño que le inspiraban las personas involucradas en él, este proyecto reivindica los valores con los que Fernando se identificaba: el ecologismo, la gestión comunitaria y horizontal, el feminismo, la gestión ciudadana del espacio público…

Fernando siempre fue un idealista a pesar de haberse enfrentado a un contexto muy hostil en su juventud. Puede que haber conseguido esta pequeña conquista que es el Caminito supusiera para él una recompensa a sus continuos esfuerzos por contribuir a un mundo más humano.

Y es que Fernando fue quien supo mediar entre un gobierno municipal ajeno al ecologismo, y el grupo de ilusionadxs y empoderadxs quincemayistas que nos reuniamos regularmente para llevar a cabo esta acción política (teníamos serias dudas respecto a la vía legal, y la ocupación era nuestro plan B).

Y es que Fernando, a pesar de ser un progresista de los que no quedan, se había ganado el respeto y la confianza de las personas en la institución donde trabajaba (Ayuntamiento de Málaga) en general poco afines a su ideología. Porque antes que nada, Fernando era una persona extremadamente tolerante que sólo perseguía una cosa: el bien común. Esto lo reconocía cualquiera que tratara con él. Muchos pensarían que era un ingenuo o un iluso. Probablemente lo era.

Pero benditos ilusos que sueñan con mundos mejores.

Alcornoques en acogida

Tenemos unos retoños a nuestro cuidado. Desde ahora y hasta abril del año que viene, cuidaremos de estos 32 alcornoquitos para que se vayan aclimatando al ambiente malaguita. Cuando llegue la fecha, les buscaremos suelo. Alcornoques creemos (aunque quizás luego nos sorprendan…).

Nos presentamos a los premios «Málaga Viva»

¿Y por qué no? Muy en línea con nuestra filosofía de vida, queremos una Málaga Viva. Encajamos en la modalidad Árbol:  «actuaciones demostrativas así como trabajos o actuaciones artísticas (como podemos ver en la entrada anterior), de información y divulgación, educación y formación ambiental». A lo que añadiríamos «y de participación ciudadana».

Se gane o se pierda… lo importante es participar. ¡Nos vemos en el huerto!

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Seguimos con el Bokashi

«Hola, Antonio ¿qué tal?» «¡Muy bien! Aquí os traigo la segunda remesa».

Hoy hemos enterrado la segunda tanda de Bokashi. Hemos cavado, depositado y tapado. Ahora a esperar otro mes para poderlo utilizar.

Hemos desenterrado un poco de material de la vez anterior y hemos comprobado que se había compostado por completo (sólo hemos encontrado un resto de cáscara de huevo), así que probaremos a plantar algo y ver los resultados.

Estamos de pruebas. Hemos dejado un pequeño espacio entre la parcelita compostada y la que está comopostando por eso de que el proceso de compostaje del Bokashi puede ser muy agresivo para las raíces de las nuevas plantitas.

¡¡También tenemos nueva información!!: hay que manejar los lixiviados con mucha precaución sanitaria. Son caldo de bacterias de todo tipo. Un amigo bioquímico nos recomienda no utilizarlos si no conocemos los riesgos.